¡Aquí tienes 6 lugares de Benidorm que tienes que ver este verano 2025!

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Benidorm, ese rincón de la Costa Blanca que ha conquistado el corazón de millones de turistas año tras año.

Con sus playas de arena dorada, su animada vida nocturna y ese microclima que permite disfrutar del sol casi 300 días al año, no es de extrañar que sea uno de los destinos favoritos para muchos viajeros españoles y extranjeros.

Si estás planeando una escapada a esta ciudad alicantina y te preguntas qué no puedes perderte, aquí te dejo una selección de 6 lugares que ver en Benidorm que son totalmente imprescindibles.

1. Playa de Levante, la joya de la corona

Hablar de Benidorm sin mencionar la Playa de Levante sería como ir a París y no ver la Torre Eiffel. Esta playa urbana de casi 2 kilómetros de longitud es, sin duda, el principal atractivo de la ciudad.

Con su característica forma de media luna y esa arena fina que se desliza entre los dedos, la Playa de Levante ofrece unas vistas espectaculares del skyline de Benidorm. Además, está flanqueada por un animado paseo marítimo repleto de bares, restaurantes y tiendas donde podrás disfrutar de la gastronomía local o simplemente tomar algo mientras contemplas el Mediterráneo.

Lo que hace especial a esta playa es que, a pesar de ser una de las más concurridas de España, especialmente en temporada alta, su amplitud permite que nunca se sienta demasiado abarrotada. Cuenta con todos los servicios que puedas necesitar: duchas, aseos, socorristas, zonas de juegos para niños e incluso áreas adaptadas para personas con movilidad reducida.

El mejor momento para visitarla es al amanecer, cuando los primeros rayos de sol tiñen el agua de tonos dorados y la playa está prácticamente desierta. Si madrugar no es lo tuyo, también vale la pena acercarse al atardecer, cuando muchos locales aprovechan para dar un paseo o hacer deporte junto al mar.

2. Mirador del Castillo, las mejores vistas de la ciudad

Entre las dos playas principales de Benidorm se encuentra el Mirador del Castillo, también conocido como Balcón del Mediterráneo. Este punto panorámico, ubicado en lo que antiguamente fue una fortaleza, ofrece las vistas más impresionantes de toda la ciudad.

Para llegar hasta aquí tendrás que subir unas escaleras desde el casco antiguo, pero te aseguro que el esfuerzo merece la pena. Una vez arriba, podrás contemplar una panorámica de 360 grados que abarca desde la Playa de Levante hasta la de Poniente, con el imponente skyline de rascacielos como telón de fondo.

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El mirador está adornado con un característico suelo de baldosas blancas y azules que forman un mosaico, y cuenta con una barandilla blanca desde la que asomarse para hacer las fotografías más espectaculares de tu viaje. No es casualidad que sea uno de los lugares más fotografiados de Benidorm.

Mi consejo es visitarlo al atardecer, cuando el sol comienza a ocultarse y tiñe el cielo de tonos anaranjados y rojizos, creando un contraste precioso con el azul del mar. Si tienes suerte, incluso podrás ver la isla de Benidorm a lo lejos.

3. Casco Antiguo, el alma tradicional de Benidorm

Muchos turistas que visitan Benidorm por primera vez se sorprenden al descubrir que, más allá de los rascacielos y las playas masificadas, existe un casco antiguo con encanto mediterráneo y sabor a pueblo pescador.

Esta zona, conocida por los locales como «El Castell», se caracteriza por sus callejuelas empedradas, sus casas blancas con balcones de colores y sus pequeñas plazas donde el tiempo parece haberse detenido. Aquí encontrarás la Iglesia de San Jaime y Santa Ana, un templo del siglo XVIII con su característica cúpula azul que se ha convertido en uno de los símbolos de la ciudad.

Perderse por el casco antiguo es toda una experiencia para los sentidos. Los aromas que salen de las tabernas tradicionales, el sonido de las conversaciones en las terrazas y esa mezcla perfecta entre lo antiguo y lo moderno hacen que valga la pena dedicarle al menos una tarde de tu visita.

No dejes de visitar la Plaza del Castillo, la Plaza de la Señoría o la Calle Santo Domingo, donde encontrarás algunos de los mejores bares de tapas de la ciudad. Y si te apetece hacer una pausa, siéntate en alguna de las terrazas con vistas al mar y disfruta de un momento de relax con una horchata o un café.

4. Isla de Benidorm, un paraíso natural a un paso de la ciudad

A poco más de 3 kilómetros de la costa de Benidorm se encuentra la Isla de Benidorm, también conocida como «L’illa» o «El Islote». Esta pequeña isla triangular, que apenas supera los 6,5 hectáreas, es un auténtico tesoro natural que contrasta con el urbanismo de la ciudad.

Llegar hasta la isla es muy sencillo. Desde el puerto de Benidorm salen barcos cada hora aproximadamente, y el trayecto dura unos 20 minutos. Algunos de estos barcos tienen el fondo transparente, lo que te permitirá observar la rica vida marina durante el trayecto.

Una vez en la isla, podrás recorrer sus senderos señalizados, disfrutar de sus pequeñas calas de aguas cristalinas o simplemente relajarte en su único restaurante mientras contemplas las vistas de Benidorm desde otra perspectiva.

La isla es también un importante refugio para aves marinas, por lo que si eres aficionado a la ornitología, no olvides llevar unos prismáticos. Y si te gusta el snorkel, no hay mejor lugar en toda la zona para practicarlo, ya que sus aguas están repletas de peces de colores y otras especies marinas.

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Según cuenta la leyenda local, la isla se formó cuando el gigante Roldán partió con su espada la montaña del Puig Campana (visible desde Benidorm) y arrojó el trozo al mar. Sea como fuere, lo cierto es que este pequeño paraíso natural es una visita obligada si quieres conocer Benidorm en profundidad.

5. Parque Natural de Serra Gelada, naturaleza en estado puro

Si eres de los que piensa que Benidorm es solo playa y fiesta, el Parque Natural de Serra Gelada te hará cambiar de opinión. Este espacio protegido, que se extiende entre los municipios de Benidorm, Alfaz del Pi y Altea, ofrece algunas de las rutas de senderismo más espectaculares de toda la Costa Blanca.

El parque debe su nombre a los acantilados de más de 300 metros que caen directamente sobre el mar, creando un paisaje de contrastes donde el verde de la vegetación mediterránea se mezcla con el azul intenso del Mediterráneo y el blanco de las rocas calcáreas.

Entre sus atractivos destacan:

  • El Faro del Albir, al que se puede llegar por un cómodo sendero apto para todos los públicos.
  • La Cala del Tío Ximo, una pequeña cala de aguas turquesas escondida entre los acantilados.
  • Las dunas fósiles de más de 100.000 años de antigüedad, únicas en la Comunidad Valenciana.
  • Las cuevas marinas como la del Moraig, que solo son accesibles en barco.

Si te animas a recorrer alguna de sus rutas, te recomiendo llevar calzado adecuado, agua suficiente y, por supuesto, la cámara de fotos. Las vistas desde los miradores naturales del parque bien merecen un hueco en tu álbum de recuerdos.

La mejor época para visitar Serra Gelada es en primavera u otoño, cuando las temperaturas son más suaves y la vegetación está en su máximo esplendor. En verano también puedes hacerlo, pero te aconsejo salir temprano para evitar las horas de más calor.

6. Parques temáticos, diversión garantizada para todas las edades

Benidorm no sería Benidorm sin sus famosos parques temáticos, que cada año atraen a miles de visitantes de todas las edades. Si viajas en familia o simplemente quieres pasar un día diferente, no puedes dejar de visitar alguno de ellos.

El más conocido es sin duda Terra Mítica, un parque inspirado en las antiguas civilizaciones del Mediterráneo (Egipto, Grecia, Roma, Iberia y las Islas) con atracciones para todos los gustos, desde montañas rusas de alta velocidad hasta espectáculos en vivo que te transportarán a otras épocas.

Muy cerca se encuentra Aqualandia, uno de los parques acuáticos más grandes de Europa, perfecto para combatir el calor del verano. Sus toboganes, piscinas de olas y zonas de relax harán las delicias de grandes y pequeños.

Si lo que te gusta es la fauna, Terra Natura te ofrece la posibilidad de ver más de 1.500 animales de 200 especies diferentes en un entorno que recrea su hábitat natural. Y justo al lado está Aqua Natura, otro parque acuático pero con la particularidad de que algunas de sus atracciones te permiten ver a los animales mientras te deslizas por los toboganes.

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Por último, no podemos olvidarnos de Mundomar, un parque de animales marinos donde podrás disfrutar de exhibiciones de delfines, leones marinos y aves exóticas, e incluso nadar con delfines si reservas con antelación.

Mi consejo es que, si piensas visitar varios parques, compres las entradas combinadas, ya que suelen ofrecer descuentos importantes. También es recomendable dedicar un día completo a cada parque para poder disfrutarlos sin prisas.

¿Cuándo es mejor visitar Benidorm?

Aunque Benidorm es un destino que se puede disfrutar durante todo el año gracias a su privilegiado microclima, cada temporada tiene sus particularidades:

  • Verano (junio-septiembre): Es la temporada alta por excelencia. Las playas están en su máximo esplendor, todos los establecimientos abiertos y hay actividades por doquier. El inconveniente: los precios son más altos y hay más aglomeraciones.
  • Primavera y otoño (abril-mayo y octubre-noviembre): Son quizás las mejores épocas para visitar Benidorm. El clima sigue siendo agradable (incluso se puede bañar en la playa), hay menos turistas y los precios son más moderados.
  • Invierno (diciembre-marzo): Aunque las temperaturas bajan, rara vez hace verdadero frío en Benidorm. Es la época preferida por muchos jubilados europeos que buscan escapar del riguroso invierno de sus países. Los precios son más bajos y la ciudad ofrece un ambiente más tranquilo.

Consejos prácticos para tu visita a Benidorm

Para terminar, aquí van algunos consejos que te serán útiles si estás planeando visitar esta ciudad alicantina:

  • Si viajas en temporada alta, reserva alojamiento con antelación. Benidorm cuenta con una amplia oferta hotelera, pero los mejores establecimientos suelen completarse rápidamente.
  • Utiliza protección solar incluso en días nublados. El sol en esta zona del Mediterráneo es muy intenso.
  • Para moverte por la ciudad, lo mejor es hacerlo a pie o en transporte público. Benidorm cuenta con una buena red de autobuses urbanos.
  • Si quieres ahorrar en comidas, alejate un poco de las zonas más turísticas. En los barrios más locales encontrarás bares y restaurantes con precios más económicos y comida más auténtica.
  • No dejes de probar algunos platos típicos como la paella, los arroces, el caldero o los pescados y mariscos frescos.
  • Si vas a visitar varios parques temáticos, infórmate sobre las entradas combinadas, que suelen ofrecer descuentos importantes.

Benidorm es mucho más que su fama de destino de sol y playa. Es una ciudad con historia, con rincones naturales de gran belleza y con una oferta de ocio tan variada que es imposible aburrirse. Tanto si buscas unas vacaciones relajantes como si prefieres la acción y la aventura, estos seis lugares imprescindibles que ver en Benidorm te ayudarán a descubrir la esencia de una de las ciudades turísticas más importantes de España. ¡A disfrutar!

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