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- El abrazo entre los Picos de Europa y el Mar Cantábrico
- Los valles y montañas: el corazón verde de Asturias
- El Parque Nacional de los Picos de Europa
- Rutas de senderismo imprescindibles
- Los pueblos de montaña con encanto
- El litoral asturiano: un tesoro por descubrir
- Las playas más espectaculares
- Pueblos marineros con encanto
- Gastronomía: sabores entre el mar y la montaña
- Platos emblemáticos
- Los quesos asturianos
- Cuándo visitar Asturias: cada estación tiene su encanto
- Consejos prácticos para disfrutar de Asturias
El Principado de Asturias esconde entre sus valles y acantilados una de las combinaciones naturales más espectaculares de toda España.
Tierra de contrastes donde los Picos de Europa vigilan el Mar Cantábrico, esta región ofrece paisajes que parecen sacados de cuentos de hadas.
No hace falta elegir entre montaña o costa: Asturias regala ambas experiencias a menos de una hora de distancia.
La región verde de España, como muchos la conocen, conserva una naturaleza prácticamente virgen junto a una cultura milenaria que se refleja en cada rincón.
El abrazo entre los Picos de Europa y el Mar Cantábrico
La geografía asturiana presenta un fenómeno poco común en la península ibérica. En apenas 25 kilómetros, el terreno asciende desde el nivel del mar hasta superar los 2.600 metros de altitud en los Picos de Europa. Esta proximidad entre montaña y costa crea microclimas únicos y paisajes de contrastes sorprendentes.
Los Picos de Europa representan la mayor formación caliza de la Europa Atlántica. Sus tres macizos (Occidental o Cornión, Central o Urrieles, y Oriental o Ándara) albergan cumbres tan emblemáticas como el Naranjo de Bulnes o Picu Urriellu, una mole de roca caliza de 2.519 metros que se ha convertido en símbolo montañero de Asturias.
Mientras, la costa asturiana despliega más de 345 kilómetros de litoral donde se alternan acantilados vertiginosos con más de 200 playas y calas de arena dorada. Algunas tan famosas como la playa de San Lorenzo en Gijón o la espectacular playa de Gulpiyuri, una diminuta playa interior declarada Monumento Natural.
Los valles y montañas: el corazón verde de Asturias
El interior asturiano está surcado por valles profundos que descienden desde la Cordillera Cantábrica hacia el mar. Cada uno con personalidad propia y tradiciones arraigadas en la cultura pastoral y minera.
El Parque Nacional de los Picos de Europa
Primer parque nacional declarado en España (1918), los Picos de Europa ocupan parte de Asturias, Cantabria y León. La zona asturiana incluye los concejos de Amieva, Cangas de Onís, Onís y Cabrales. Sus paisajes kársticos, lagos glaciares y bosques mixtos albergan especies emblemáticas como el oso pardo cantábrico, el urogallo o el lobo ibérico.
Los Lagos de Covadonga, Enol y Ercina, son parada obligatoria. Situados a 1.000 metros de altitud, estos lagos de origen glaciar están rodeados de majadas donde aún se practica la ganadería tradicional y se elaboran quesos artesanales. La subida a los lagos se ha convertido en una etapa mítica de la Vuelta Ciclista a España.
Rutas de senderismo imprescindibles
- Ruta del Cares: Conocida como la «Garganta Divina», este sendero de 12 km tallado en la roca conecta Poncebos (Asturias) con Caín (León) atravesando un desfiladero espectacular.
- Ruta de las Xanas: Un desfiladero menos conocido pero igualmente impresionante cerca de Oviedo.
- Senda del Oso: Antigua vía de tren minero reconvertida en vía verde que recorre los valles del Trubia y Teverga.
- Bosque de Muniellos: La mayor reserva de roble albar de España, con acceso limitado para preservar su biodiversidad.
Los pueblos de montaña con encanto
Perdidos entre valles y montañas, los pueblos asturianos conservan la arquitectura tradicional y las costumbres ancestrales:
- Bulnes: Hasta 2001 solo accesible a pie, hoy cuenta con un funicular que facilita la visita a este pueblo enclavado en el corazón de los Picos.
- Bandujo: Ejemplo perfecto de pueblo asturiano con casas de piedra y hórreos tradicionales.
- Espinaredo: Conocido por tener la mayor concentración de hórreos y paneras de Asturias.
- Taramundi: Referente del turismo rural español y famoso por su artesanía en cuchillería.
El litoral asturiano: un tesoro por descubrir
La costa asturiana mantiene un carácter salvaje y auténtico que la diferencia de otros destinos masificados. Sus playas, muchas accesibles solo a pie, conservan un estado casi virginal.
Las playas más espectaculares
- Playa del Silencio (Cudillero): Una cala semicircular rodeada de acantilados con aguas cristalinas.
- Playa de Torimbia (Llanes): Perfecta herradura de arena fina con un mirador impresionante.
- Playa de Gulpiyuri (Llanes): Pequeña playa interior conectada con el mar por conductos subterráneos.
- Playa de Rodiles (Villaviciosa): Extensa playa de arena dorada ideal para el surf.
- Playas de Gijón: San Lorenzo y Poniente, playas urbanas con todos los servicios.
Pueblos marineros con encanto
El litoral asturiano está salpicado de villas marineras que conservan su carácter pesquero junto a un importante patrimonio histórico:
- Cudillero: Anfiteatro de casas de colores que descienden hasta el pequeño puerto pesquero.
- Lastres: Calles empinadas con vistas espectaculares al mar Cantábrico y a los Picos de Europa.
- Llanes: Villa medieval con un precioso casco histórico y los Cubos de la Memoria, obra del artista Agustín Ibarrola.
- Luarca: La Villa Blanca de la Costa Verde, con su puerto pesquero y cementerio con vistas al mar.
- Tazones: Pequeño puerto donde desembarcó Carlos I al llegar a España para ser coronado.
Gastronomía: sabores entre el mar y la montaña
La cocina asturiana refleja perfectamente esta dualidad entre mar y montaña. Productos de primera calidad elaborados con recetas tradicionales que han sabido adaptarse a los nuevos tiempos.
Platos emblemáticos
- Fabada asturiana: El plato más internacional de Asturias, guiso de fabes (alubias blancas) con compango (chorizo, morcilla, tocino y lacón).
- Cachopo: Filetes de ternera rellenos de jamón y queso, empanados y fritos.
- Caldereta de pescado: Guiso marinero elaborado con diferentes pescados de roca.
- Pote asturiano: Cocido de berzas, patatas, fabas y compango típico de las zonas de montaña.
- Arroz con leche: Postre tradicional con canela y un toque de limón.
Los quesos asturianos
Asturias es conocida como «el país de los 40 quesos». Cada valle, cada pueblo, tiene su propia elaboración quesera. Destacan:
- Cabrales: Queso azul de mezcla madurado en cuevas naturales.
- Gamonéu: Ahumado naturalmente y con ligero toque azul.
- Afuega’l pitu: De textura cremosa y forma cónica.
- Casín: Uno de los más antiguos de España, con un proceso de amasado único.
Y por supuesto, la sidra asturiana, bebida emblemática que cuenta con Denominación de Origen Protegida y todo un ritual de escanciado que forma parte del Patrimonio Cultural Inmaterial.
Cuándo visitar Asturias: cada estación tiene su encanto
Asturias ofrece experiencias diferentes según la época del año en que se visite:
- Primavera: Los prados se llenan de flores y es época ideal para senderismo. Las lluvias son frecuentes pero traen consigo un verde intenso.
- Verano: La temporada más popular para disfrutar de las playas. Las temperaturas son moderadas (rara vez superan los 30°C) y las noches frescas.
- Otoño: Los bosques se tiñen de ocres y rojos. Es tiempo de magüestos (castañas asadas) y de la berrea de los ciervos en los bosques.
- Invierno: La nieve cubre las montañas permitiendo practicar esquí en estaciones como Valgrande-Pajares o Fuentes de Invierno. En la costa, los temporales ofrecen un espectáculo natural impresionante.
Consejos prácticos para disfrutar de Asturias
- Lleva siempre un chubasquero o paraguas. No en vano Asturias es verde gracias a la lluvia.
- Calzado cómodo para senderismo, incluso si solo piensas visitar pueblos costeros.
- Reserva con antelación en temporada alta, especialmente en agosto y puentes.
- Alquila un coche para moverte con libertad. Aunque existe transporte público, muchos rincones son difícilmente accesibles sin vehículo propio.
- Prueba los menús del día en sidrerías y restaurantes locales, suelen ofrecer excelente calidad a buen precio.
Asturias representa la perfecta combinación entre mar y montaña en un territorio relativamente pequeño. Esta cercanía entre ecosistemas tan diversos permite al viajero disfrutar de un baño en el Cantábrico por la mañana y contemplar el atardecer desde las cumbres de los Picos de Europa. Una tierra donde la naturaleza se muestra generosa y donde sus habitantes mantienen vivas tradiciones centenarias. Paraíso natural, gastronómico y cultural que invita a ser descubierto sin prisas, dejándose llevar por el ritmo pausado que marca la vida en el Principado.
