No creerá que estos paisajes existen en la vida real: ¡bienvenido a la magia de La Rioja!

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La Rioja es mucho más que vino.

Esta pequeña comunidad autónoma esconde rincones naturales que quitan el aliento y que muchos viajeros desconocen.

Entre viñedos y montañas, La Rioja guarda secretos paisajísticos que merecen ser descubiertos sin prisas.

Te invito a conocer cinco lugares que harán que reserves ya mismo tu próximo viaje al norte de España.

El Valle del río Oja: un paraíso verde en plena Sierra de la Demanda

El río Oja no solo da nombre a la región, sino que forma uno de los valles más espectaculares del norte peninsular. Situado en la vertiente norte de la Sierra de la Demanda, este valle ofrece paisajes que cambian radicalmente según la estación.

En otoño, los bosques de hayas, robles y pinos se tiñen de colores ocres y rojizos, creando un espectáculo natural que atrae a fotógrafos de toda España. El camino que sigue el curso del río desde Ezcaray hasta su nacimiento en las alturas de la sierra permite disfrutar de este paisaje sin grandes dificultades.

La ruta de las Lagunas de la Sierra de la Demanda es especialmente recomendable. Estas pequeñas lagunas de origen glaciar se encuentran rodeadas de un paisaje montañoso impresionante. La más conocida, la Laguna de Pozo Negro, se encuentra a unos 1.900 metros de altitud y ofrece vistas panorámicas que compensan el esfuerzo de la subida.

No te pierdas tampoco la Estación de Valdezcaray, que en invierno se convierte en centro de esquí, pero que durante el resto del año ofrece rutas de senderismo con vistas privilegiadas de todo el valle.

Dónde alojarse cerca del Valle del río Oja

Ezcaray es la base perfecta para explorar esta zona. Este pueblo, considerado uno de los más bonitos de La Rioja, cuenta con buena oferta de alojamientos rurales y el Hotel Echaurren, con restaurante estrella Michelin donde probar la cocina riojana más refinada.

Los Sotos de Alfaro: un oasis junto al Ebro

En el extremo oriental de La Rioja, donde el río Ebro marca la frontera con Navarra, se encuentran los Sotos de Alfaro. Este espacio natural protegido representa un ecosistema fluvial perfectamente conservado, con bosques de ribera, lagunas y meandros que forman un laberinto verde.

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La magia de los Sotos de Alfaro reside en su biodiversidad. Es uno de los mejores lugares de España para la observación de aves, especialmente durante las migraciones. Las colonias de cigüeña blanca son las más grandes de toda España, con más de 400 parejas que anidan en la Colegiata de San Miguel y otros edificios de Alfaro, creando un espectáculo único.

El recorrido por los senderos que atraviesan los sotos permite descubrir un paisaje sorprendentemente exuberante en una región conocida por sus tierras secas. Los álamos, fresnos y sauces crean túneles verdes junto al agua, donde habitan nutrias, galápagos y una gran variedad de aves acuáticas.

La mejor forma de conocer este espacio es a través de las rutas señalizadas que parten desde Alfaro. La más popular es la Ruta del Soto del Estajao, un recorrido circular de unos 5 kilómetros que permite adentrarse en el corazón de este bosque de ribera.

Cuándo visitar los Sotos de Alfaro

La primavera es la época ideal para disfrutar de los Sotos en todo su esplendor, cuando la vegetación está más verde y la actividad de las aves es máxima. Si quieres ver el espectáculo de las cigüeñas, visita Alfaro entre marzo y julio, durante la época de cría.

El Barranco de Peñaescalera: el gran desconocido

Cerca de la localidad de Valgañón, en el oeste de La Rioja, se esconde uno de los rincones más impresionantes y menos conocidos de la región: el Barranco de Peñaescalera. Este desfiladero formado por la erosión del agua a lo largo de miles de años ofrece un paisaje casi mágico, especialmente tras las lluvias, cuando sus cascadas muestran toda su fuerza.

El recorrido por el barranco no es largo (apenas 3 kilómetros ida y vuelta), pero sí intenso. El sendero asciende junto al curso del agua entre paredes rocosas cubiertas de musgo y helechos, creando un ambiente húmedo y fresco incluso en los días más calurosos del verano.

El premio al esfuerzo es llegar a la Cascada de Peñaescalera, un salto de agua de unos 30 metros que cae en una poza natural rodeada de vegetación. Es uno de esos lugares que parecen sacados de un cuento de hadas, especialmente cuando la luz del sol crea arcoíris en la bruma de la cascada.

La ruta no es excesivamente difícil, pero requiere calzado adecuado ya que algunos tramos pueden estar resbaladizos. Es recomendable llevar agua y algo de comida para hacer un picnic junto a la cascada.

Consejos para visitar el Barranco de Peñaescalera

  • Evita los días posteriores a fuertes lluvias, cuando el caudal puede ser peligroso
  • Lleva calzado impermeable o que pueda mojarse
  • La mejor época es entre mayo y junio, cuando el caudal es abundante pero no excesivo
  • No olvides la cámara: las oportunidades fotográficas son excepcionales
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El Mirador de los Buitres en Arnedillo: vuelo sobre el valle

En plena Sierra de la Hez, cerca del pueblo termal de Arnedillo, se encuentra uno de los miradores más espectaculares de La Rioja. El Mirador de los Buitres ofrece una panorámica de 360 grados que abarca desde los Pirineos hasta la Sierra de la Demanda en los días claros.

Lo que hace especial este lugar es la posibilidad de observar muy de cerca el vuelo de los buitres leonados que tienen sus colonias en los cortados rocosos cercanos. Estas enormes aves planean a menudo a la altura del mirador o incluso por debajo, ofreciendo una perspectiva única de su vuelo majestuoso.

El acceso al mirador se puede hacer en coche hasta cierto punto, y luego hay que seguir un sendero bien señalizado durante unos 20 minutos. El esfuerzo es mínimo comparado con la recompensa: unas vistas que abarcan gran parte de La Rioja y permiten entender la diversidad paisajística de esta pequeña región.

Desde el mirador se pueden observar claramente los distintos paisajes que conforman La Rioja: al norte el valle del Ebro con sus viñedos ordenados en cuadrícula, al sur las sierras boscosas que marcan el límite con Soria, y a los pies del mirador el desfiladero del río Cidacos, con sus paredes rojizas y ocres.

La mejor hora para visitar el Mirador de los Buitres

El amanecer y el atardecer ofrecen las mejores condiciones de luz para disfrutar del paisaje, además de ser los momentos de mayor actividad de los buitres. Si visitas el mirador al atardecer, podrás ver cómo el sol tiñe de rojo las montañas antes de desaparecer tras ellas.

Los viñedos de La Rioja Alta: un mar de vides con historia

No podía faltar en esta lista el paisaje más emblemático de La Rioja : sus viñedos. Aunque toda la región está salpicada de vides, es en La Rioja Alta, en los alrededores de poblaciones como Haro, San Vicente de la Sonsierra o Briones, donde el paisaje vitivinícola alcanza su máxima expresión.

Lo que hace único este paisaje no es solo la extensión de los viñedos, sino su integración con elementos históricos y arquitectónicos. Castillos medievales, ermitas románicas y antiguos guardaviñas (pequeñas construcciones circulares de piedra que servían de refugio a los viticultores) salpican las colinas cubiertas de vides, creando un paisaje cultural modelado por siglos de tradición vinícola.

La mejor forma de disfrutar de este paisaje es recorrerlo sin prisas, a pie o en bicicleta, por los numerosos caminos que atraviesan los viñedos. La Ruta del Vino de Rioja Alta ofrece varias opciones para conocer este paisaje mientras se visitan algunas de las bodegas más emblemáticas de España.

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Un punto privilegiado para contemplar este mar de viñedos es el Castillo de Davalillo, cerca de San Asensio. Esta fortaleza del siglo XII se alza sobre una colina que domina el valle del Ebro, ofreciendo una vista panorámica de los viñedos que se extienden hasta donde alcanza la vista.

Las mejores épocas para disfrutar de los viñedos

ÉpocaPaisajeActividad
Primavera (abril-mayo)Brotes verdes que comienzan a cubrir las cepasPaseos entre viñedos, observación de aves
Verano (junio-agosto)Viñedos en pleno verdor con racimos en formaciónVisitas a bodegas, festivales de vino
Otoño (septiembre-octubre)Explosión de colores ocres y rojizos, vendimiaParticipación en la vendimia, fiestas tradicionales
Invierno (noviembre-marzo)Cepas desnudas, posible nieve en las montañasEnoturismo tranquilo, gastronomía

El otoño es sin duda la época más espectacular para visitar los viñedos de La Rioja. Durante la vendimia, que suele tener lugar entre mediados de septiembre y principios de octubre, los viñedos bulle de actividad y las hojas de las vides comienzan a cambiar de color, creando un mosaico de tonos verdes, amarillos, naranjas y rojos.

Cómo organizar tu viaje para disfrutar de estos paisajes

La Rioja es una región pequeña que se puede recorrer fácilmente en coche. La distancia entre los puntos más alejados de esta lista no supera los 100 kilómetros, lo que permite visitar varios de estos paisajes en un fin de semana largo.

Una buena opción es establecer dos bases : una en la zona de Ezcaray para explorar el Valle del río Oja y el Barranco de Peñaescalera, y otra en Haro o Logroño para visitar los viñedos de Rioja Alta, el Mirador de los Buitres y los Sotos de Alfaro.

La mejor época para disfrutar de todos estos paisajes es probablemente mayo y junio, cuando la naturaleza está en pleno esplendor tras las lluvias primaverales, o septiembre y octubre, cuando los bosques y viñedos se tiñen de colores otoñales.

No olvides que La Rioja es también tierra de buena mesa. Después de disfrutar de estos paisajes, nada mejor que reponer fuerzas con un buen chuletillas al sarmiento, unas patatas a la riojana o unos pimientos del piquillo, regados, por supuesto, con un buen vino de la tierra.

La Rioja es un destino que sorprende a quienes lo visitan por primera vez. Más allá de su fama vinícola, sus paisajes diversos y su rica gastronomía hacen que merezca mucho más que una visita rápida. Estos cinco paisajes son solo una muestra de lo que esta pequeña pero intensa región tiene para ofrecer a quienes se adentran en ella con los cinco sentidos bien despiertos.

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