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- El Park Güell: el sueño surrealista de Gaudí
- El Bosque Encantado de San Martín de Valdeiglesias
- El Parque de la Paloma en Benalmádena
- El Parque de la Naturaleza de Cabárceno
- El Parque Europa de Torrejón de Ardoz
- El Laberinto de Villapresente
- El Parque de los Sentidos de Noáin
- El Parque Genovés de Cádiz
- El Parque del Capricho en Madrid
- El Parque de la Cruz Roja en Sevilla
- El Desert City en Madrid
- Consejos para visitar estos parques curiosos
España esconde rincones sorprendentes que van mucho más allá de sus famosas playas y monumentos históricos.
Entre estos tesoros, destacan parques con personalidad propia que rompen con lo convencional.
Desde jardines que parecen sacados de cuentos de hadas hasta espacios que desafían las leyes de la física, el país ofrece experiencias únicas para quienes buscan algo diferente.
He recorrido estos lugares extraordinarios y quiero compartir contigo los parques más fascinantes que harán que tu visita a España sea inolvidable.
El Park Güell: el sueño surrealista de Gaudí
Hablar de parques curiosos en España sin mencionar el Park Güell sería imperdonable. Situado en Barcelona, este espacio diseñado por Antoni Gaudí entre 1900 y 1914 es mucho más que un simple parque. Originalmente pensado como una urbanización de lujo, el proyecto no tuvo éxito comercial, pero nos dejó un legado arquitectónico impresionante.
Lo que hace único al Park Güell es su combinación de elementos naturales y arquitectónicos. Sus formas onduladas, mosaicos coloridos y estructuras que parecen derretirse bajo el sol barcelonés crean un ambiente onírico. La famosa salamandra multicolor (conocida popularmente como «el dragón») recibe a los visitantes en la escalinata principal, mientras que la sala hipóstila y la plaza superior ofrecen vistas panorámicas de la ciudad.
La zona monumental requiere entrada, pero gran parte del parque es de acceso gratuito. Si visitas Barcelona en verano, te recomiendo ir a primera hora de la mañana para evitar las multitudes y el calor intenso.
El Bosque Encantado de San Martín de Valdeiglesias
A unos 70 kilómetros de Madrid se encuentra una de las grandes sorpresas del centro peninsular : El Bosque Encantado. Este jardín botánico no es convencional en absoluto. Su principal atractivo reside en el arte del «bosqueciario», una técnica de escultura vegetal que da forma a arbustos y árboles creando figuras sorprendentes.
Recorrer sus senderos es adentrarse en un mundo de fantasía donde dragones, unicornios, elfos y todo tipo de criaturas míticas cobran vida en forma de setos perfectamente recortados. El parque alberga más de 300 esculturas vegetales entre las que también hay representaciones de animales reales como elefantes, jirafas o dinosaurios.
Además de las esculturas, El Bosque Encantado cuenta con pequeñas cascadas y estanques que completan la experiencia. La visita dura aproximadamente dos horas y es especialmente recomendable en primavera, cuando la vegetación está en su máximo esplendor.
El Parque de la Paloma en Benalmádena
La Costa del Sol es conocida por sus playas, pero el Parque de la Paloma en Benalmádena ofrece una experiencia completamente diferente. Este espacio verde de 200.000 metros cuadrados es uno de los más queridos por locales y turistas, y no es para menos.
Lo que hace especial a este parque es la convivencia entre visitantes y animales en libertad. Pavos reales, gallinas, conejos, patos y otros animales deambulan libremente por el recinto, creando situaciones divertidas y entrañables. Los niños pueden alimentar a los animales (hay dispensadores de comida específica) y disfrutar de un contacto directo con la naturaleza.
El lago central, con su isla habitada por diferentes especies de aves, es el corazón del parque. Alrededor encontrarás zonas de picnic, un cactario con especies de todo el mundo, parques infantiles y hasta un quiosco-biblioteca donde puedes tomar prestado un libro para leer bajo la sombra de los árboles.
El Parque de la Naturaleza de Cabárceno
Aunque técnicamente es un zoológico, Cabárceno rompe todos los esquemas tradicionales. Ubicado en Cantabria, en una antigua explotación minera a cielo abierto, este espacio de 750 hectáreas permite a los animales vivir en semi-libertad en grandes recintos que recrean sus hábitats naturales.
Lo que hace único a Cabárceno es su paisaje kárstico, con formaciones rocosas que crean un entorno casi lunar. Los animales no están en jaulas, sino en amplios espacios delimitados por accidentes geográficos naturales. Puedes ver elefantes, jirafas, rinocerontes y muchas otras especies en un entorno que respeta su bienestar.
Una de las experiencias más impresionantes es el espectáculo de aves rapaces, donde águilas, buitres y halcones vuelan en libertad sobre las cabezas de los visitantes. También puedes participar en la experiencia de ser cuidador por un día o disfrutar del parque desde el teleférico que lo sobrevuela.
El Parque Europa de Torrejón de Ardoz
¿Te imaginas recorrer los monumentos más emblemáticos de Europa sin salir de Madrid ? Esto es exactamente lo que ofrece el Parque Europa en Torrejón de Ardoz. Inaugurado en 2010, este espacio de 233.000 metros cuadrados alberga 18 réplicas a escala de monumentos europeos.
Puedes hacerte fotos junto a la Torre Eiffel, el Puente de Londres, la Fontana di Trevi o la Puerta de Brandeburgo, entre otros. Las réplicas están construidas con gran detalle y, aunque obviamente son más pequeñas que las originales, permiten hacerse una idea bastante aproximada de los monumentos reales.
Además de las réplicas, el parque cuenta con un lago navegable, tirolinas, un barco pirata y diversas atracciones para niños y adultos. La entrada es gratuita, aunque algunas actividades como la tirolina o las barcas tienen un coste adicional.
El Laberinto de Villapresente
En Cantabria se encuentra el laberinto vegetal permanente más grande de España. Con 5.625 metros cuadrados y más de 4.000 metros de recorrido entre setos de ciprés, el Laberinto de Villapresente es un desafío para quienes disfrutan de los retos.
Inaugurado en 2014, este laberinto está diseñado para que sea realmente difícil encontrar la salida. De hecho, el tiempo medio para completarlo es de unos 30-45 minutos, aunque algunos visitantes pueden tardar bastante más. Para los que se rinden, existe una «salida de emergencia» que permite abandonar el juego.
Lo interesante del Laberinto de Villapresente es que cambia con las estaciones: en primavera y verano los setos están más frondosos y dificultan la visibilidad, mientras que en otoño e invierno, al perder parte de su follaje, permiten orientarse un poco mejor. Una experiencia diferente que pone a prueba tu sentido de la orientación.
El Parque de los Sentidos de Noáin
Cerca de Pamplona encontramos el Parque de los Sentidos, un espacio diseñado para estimular, como su nombre indica, los cinco sentidos. Inaugurado en 2006, este jardín ecológico de 25.000 metros cuadrados está dividido en cinco zonas, cada una dedicada a un sentido diferente.
En la zona del olfato, plantas aromáticas como lavanda, romero y hierbabuena crean un festival de aromas. El área del gusto incluye un huerto con frutas y verduras de temporada. Para el tacto, diferentes texturas vegetales invitan a ser tocadas. La vista se deleita con jardines cromáticos cuidadosamente diseñados, mientras que el oído encuentra paz en fuentes y cascadas que crean una banda sonora natural.
El parque funciona también como centro de educación ambiental, promoviendo prácticas sostenibles como el compostaje o el uso eficiente del agua. Es un lugar perfecto para visitar en familia y conectar con la naturaleza de una manera consciente y sensorial.
El Parque Genovés de Cádiz
En pleno casco histórico de Cádiz se encuentra el Parque Genovés, un jardín botánico con más de 100 especies diferentes de árboles y plantas. Lo que lo hace único no es solo su ubicación privilegiada junto al mar, sino sus curiosas esculturas y elementos decorativos.
El «Cascada de las Ninfas» es uno de sus puntos más fotografiados: una gruta artificial con estalactitas y estalagmitas por la que cae agua formando una pequeña cascada. Alrededor de esta estructura, figuras de dinosaurios y otros animales prehistóricos sorprenden a los visitantes, creando un contraste curioso con la vegetación exótica.
Los árboles centenarios, como ficus gigantes con raíces aéreas o araucarias que parecen tocar el cielo, crean espacios de sombra perfectos para los calurosos días gaditanos. El parque es especialmente bonito en primavera, cuando los parterres se llenan de flores coloridas.
El Parque del Capricho en Madrid
Posiblemente el jardín histórico menos conocido de Madrid, el Parque del Capricho es una joya oculta que merece más reconocimiento. Creado en el siglo XVIII por los Duques de Osuna, este espacio combina tres estilos de jardinería: el parterre francés, el jardín paisajista inglés y el giardino italiano.
Lo que hace único a este parque son sus caprichos arquitectónicos: un palacete neoclásico, una plaza de toros en miniatura (la más pequeña de España), un casino de baile, un templete de Baco y hasta un búnker de la Guerra Civil que puede visitarse con reserva previa.
Uno de sus rincones más románticos es el estanque con una isla artificial a la que se accede por un pequeño embarcadero. En esta isla se encuentra la Casa de la Vieja, una construcción que simula una cabaña rústica por fuera pero que en su interior estaba lujosamente decorada para sorprender a los invitados.
El acceso está limitado a 1.000 personas simultáneamente para preservar su encanto, y solo abre sábados, domingos y festivos. Esta exclusividad contribuye a mantener su aire de secreto bien guardado.
El Parque de la Cruz Roja en Sevilla
Conocido localmente como el parque de los patos, este espacio verde en el barrio de Nervión esconde una de las mayores colecciones de árboles singulares de Sevilla. Pero lo que realmente lo hace especial es su colección de esculturas inspiradas en cuentos infantiles.
Mientras paseas por sus senderos puedes encontrarte con Blancanieves y los siete enanitos, Caperucita Roja, el Gato con Botas o Pinocho, entre otros personajes. Estas figuras, ya algo desgastadas por el tiempo y los elementos, tienen un encanto vintage que conecta con la infancia de muchos visitantes.
El lago central, habitado por patos y cisnes, es el corazón del parque. Los fines de semana es común ver a familias alquilando pequeñas barcas para navegar por sus aguas. También cuenta con un pequeño tren que hace las delicias de los más pequeños.
El Desert City en Madrid
Para terminar nuestro recorrido, un parque completamente diferente : Desert City. Ubicado en San Sebastián de los Reyes, este espacio es mitad jardín botánico, mitad galería de arte, centrado exclusivamente en plantas xerofíticas (adaptadas a entornos secos).
Con más de 400 especies de cactus y otras plantas desérticas, Desert City crea paisajes que parecen de otro planeta. El recorrido exterior permite admirar composiciones sorprendentes donde las formas geométricas de los cactus contrastan con rocas volcánicas y gravas de colores.
El edificio principal, diseñado por el estudio de arquitectura Garciagerman, es en sí mismo una obra de arte. Su cubierta jardín y sus espacios diáfanos integran naturaleza y arquitectura de manera armoniosa. Además, cuenta con un vivero donde puedes adquirir plantas para tu hogar y un restaurante con vistas al jardín.
Es un lugar perfecto para los amantes de la fotografía y para quienes buscan inspiración para jardines sostenibles adaptados al clima mediterráneo.
Consejos para visitar estos parques curiosos
- Planifica con antelación: Algunos parques como El Capricho o el Park Güell tienen aforo limitado o requieren reserva previa.
- Consulta el clima: La mayoría son espacios al aire libre, así que comprueba la previsión meteorológica antes de tu visita.
- Lleva calzado cómodo: Recorrer estos parques implica caminar bastante, así que opta por zapatillas o calzado adecuado.
- No olvides la cámara: Encontrarás numerosos rincones fotogénicos que querrás inmortalizar.
- Respeta las normas: Cada parque tiene sus propias reglas sobre alimentar a los animales, pisar el césped o tocar las plantas. Infórmate y respétalas.
España es mucho más que sol y playa. Estos parques demuestran la riqueza cultural y natural del país, ofreciendo experiencias únicas para todos los gustos. Ya sea que busques arte, naturaleza, aventura o simplemente un lugar tranquilo donde desconectar, seguro que encuentras tu rincón ideal entre estos espacios tan especiales. ¿Cuál será el primero que visites?
