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- La Puebla Vieja: un viaje al pasado medieval
- La Salvé: una de las mejores playas del norte de España
- Actividades acuáticas en La Salvé
- Puntal de Laredo: un paraíso natural
- Gastronomía pejina: sabores del mar Cantábrico
- Fiestas y tradiciones veraniegas
- Excursiones desde Laredo: descubriendo Cantabria
- Destinos cercanos que no te puedes perder:
- Dónde alojarse en Laredo
- Cómo llegar a Laredo
- El clima veraniego en Laredo
- Consejos prácticos para veranear en Laredo
Cuando el calor aprieta y el cuerpo pide playa, Laredo se convierte en uno de los destinos preferidos por los turistas que buscan refrescarse en las aguas del mar Cantábrico.
Este encantador pueblo marinero ubicado en la costa oriental de Cantabria ofrece más que solo arena y mar.
Sus calles empedradas, su rica gastronomía y su ambiente tranquilo lo convierten en un lugar ideal para desconectar durante los meses estivales.
La Puebla Vieja: un viaje al pasado medieval
El casco antiguo de Laredo, conocido como la Puebla Vieja, fue declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1970. Perderse por sus callejuelas estrechas es como retroceder varios siglos en el tiempo. Las casas señoriales, los escudos nobiliarios y las iglesias góticas nos hablan de la importancia que tuvo este puerto en la Edad Media.
La Iglesia de Santa María de la Asunción, joya del gótico cántabro, domina este barrio histórico. Construida entre los siglos XIII y XVI, su majestuoso retablo mayor y su imponente fachada merecen una visita pausada. Desde su atrio se puede contemplar una espléndida vista del puerto y la bahía.
Otros edificios destacables son la Casa de las Cuatro Témporas, la Casa de los Villota del Hoyo o la Casa de la familia Zarauz, ejemplos perfectos de la arquitectura civil de los siglos XVI y XVII.
La Salvé: una de las mejores playas del norte de España
La playa de La Salvé es, sin duda, el principal reclamo turístico de Laredo. Con sus más de 4 kilómetros de fina arena dorada, es una de las playas más extensas y hermosas del Cantábrico. Su forma de media luna, protegida de los vientos, la convierte en un lugar perfecto para el baño.
Esta playa cuenta con la Bandera Azul, distintivo que garantiza la calidad de sus aguas y servicios. Dispone de todos los equipamientos necesarios: duchas, servicios, vigilancia, accesos para personas con movilidad reducida y una amplia oferta de actividades acuáticas.
El paseo marítimo que la recorre es ideal para caminar al atardecer o practicar deporte al aire libre. Durante el verano, la playa se llena de vida con chiringuitos, escuelas de surf y zonas de juegos infantiles.
Actividades acuáticas en La Salvé
- Surf y bodyboard: Las olas moderadas la hacen perfecta para principiantes.
- Vela: El Club Náutico de Laredo organiza cursos durante el verano.
- Paddle surf: Una forma divertida de recorrer la bahía.
- Kayak: Ideal para explorar los rincones más tranquilos de la costa.
Puntal de Laredo: un paraíso natural
En el extremo oriental de la playa se encuentra El Puntal, una lengua de arena que se adentra en la bahía. Este espacio natural, menos concurrido que la playa principal, es perfecto para quienes buscan tranquilidad. Sus aguas cristalinas y sus dunas protegidas lo convierten en un pequeño paraíso.
Para llegar hasta El Puntal se puede caminar por la playa durante la marea baja o tomar una de las embarcaciones que hacen el trayecto desde el puerto. El esfuerzo merece la pena: las vistas de la bahía de Santoña y los acantilados del Monte Buciero son espectaculares.
Gastronomía pejina: sabores del mar Cantábrico
La gastronomía de Laredo, como buen pueblo costero, tiene en el pescado y el marisco sus ingredientes estrella. Los pejinos, como se conoce a los habitantes de Laredo, han sabido conservar recetas tradicionales que hoy son un atractivo más para el visitante.
Las anchoas son, sin duda, el producto más emblemático. Conservadas en aceite de oliva tras un meticuloso proceso de salazón, son un manjar imprescindible. También destacan otros pescados como el bonito, las sardinas a la plancha o el besugo al horno.
Entre los platos típicos no pueden faltar:
- Marmita: Un guiso marinero elaborado con bonito, patatas y pimientos.
- Sorropotún: Similar a la marmita pero con un toque más picante.
- Rabas: Calamares fritos, crujientes por fuera y tiernos por dentro.
- Maganos encebollados: Calamares pequeños guisados con cebolla.
Para degustar estos platos, Laredo cuenta con numerosos restaurantes tanto en el paseo marítimo como en el casco antiguo. Desde marisquerías de alto nivel hasta tabernas tradicionales donde se sirve el pescado recién llegado del puerto.
Fiestas y tradiciones veraniegas
El verano en Laredo está repleto de celebraciones que animan las calles y plazas del pueblo. La más importante es la Batalla Naval, que se celebra el último viernes de agosto. Esta fiesta, declarada de Interés Turístico Regional, recrea la victoria de las tropas laredanas contra los franceses en 1639.
Miles de personas, divididas en dos bandos (franceses y españoles), se enfrentan en una batalla de agua que inunda las calles del pueblo. El espectáculo culmina con fuegos artificiales y una gran verbena popular.
Otras fiestas destacadas del verano son:
- Virgen del Carmen (16 de julio): Patrona de los marineros, se celebra con una procesión marítima.
- Fiestas de San Lorenzo (10 de agosto): Incluyen competiciones deportivas, conciertos y actividades infantiles.
- Semana Internacional de la Vela: Una de las regatas más importantes del Cantábrico.
Excursiones desde Laredo: descubriendo Cantabria
Laredo es también una excelente base para explorar otros rincones de Cantabria. A pocos kilómetros se encuentran lugares de gran interés natural y cultural.
Destinos cercanos que no te puedes perder:
- Santoña: Famosa por sus anchoas y sus marismas, un espacio natural protegido ideal para la observación de aves.
- Castro Urdiales: Villa marinera con un precioso conjunto monumental gótico.
- Parque Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel: Un humedal de importancia internacional.
- Santander: La capital cántabra, con su bahía, el Palacio de la Magdalena y el Centro Botín.
- Cuevas de Altamira: A una hora en coche, la «Capilla Sixtina del arte paleolítico».
Dónde alojarse en Laredo
La oferta de alojamiento en Laredo es amplia y variada, adaptándose a todos los presupuestos y necesidades. Durante la temporada alta (julio y agosto) es recomendable reservar con antelación.
Las opciones más comunes son:
- Hoteles: Desde establecimientos de cuatro estrellas hasta hoteles familiares más modestos.
- Apartamentos turísticos: Muy populares entre familias que buscan más independencia.
- Campings: Hay varios en las afueras, ideales para los amantes de la naturaleza.
- Casas rurales: En los pueblos cercanos, perfectas para quienes buscan tranquilidad.
La mayoría de los alojamientos se concentran cerca de la playa o en el centro urbano, lo que permite moverse a pie por el pueblo.
Cómo llegar a Laredo
Laredo está bien comunicado tanto por carretera como por transporte público:
- En coche: La autovía A-8 (Autovía del Cantábrico) pasa muy cerca de Laredo. Desde Madrid son aproximadamente 4 horas de viaje.
- En autobús: Hay líneas regulares desde Santander, Bilbao y otras ciudades del norte.
- En tren: La estación más cercana es la de Colindres, a unos 5 km, con conexiones a Santander y Bilbao.
- En avión: Los aeropuertos más próximos son el de Santander (a 50 km) y el de Bilbao (a 70 km).
El clima veraniego en Laredo
El clima de Laredo durante el verano es uno de sus grandes atractivos. A diferencia del calor sofocante del interior peninsular, aquí las temperaturas son suaves y agradables.
La temperatura media en julio y agosto oscila entre los 20 y 25 grados, con máximas que raramente superan los 30°C. Las noches son frescas, lo que permite descansar cómodamente sin necesidad de aire acondicionado.
Las precipitaciones, aunque posibles, son menos frecuentes que en otras épocas del año. El agua del mar alcanza temperaturas de entre 18 y 22 grados, perfectas para el baño.
Consejos prácticos para veranear en Laredo
Para disfrutar al máximo de tus vacaciones en Laredo, te recomendamos:
- Lleva siempre una chaqueta ligera o un jersey, incluso en pleno verano. Las tardes pueden refrescar.
- Utiliza protección solar alta. Aunque el día esté nublado, los rayos UV siguen siendo intensos.
- Prueba el horario cántabro: desayuno tardío, comida a las 15h y cena después de las 21h.
- Reserva mesa en los restaurantes más populares, especialmente los fines de semana.
- Aprovecha las mareas bajas para pasear por El Puntal y descubrir pozas naturales.
- Participa en las fiestas locales para conocer la cultura pejina.
Laredo es mucho más que un destino de playa. Es un lugar donde la historia, la gastronomía y la naturaleza se combinan para ofrecer unas vacaciones completas. Ya sea en familia, en pareja o con amigos, este rincón de Cantabria te enamorará con su encanto marinero y su ambiente relajado. ¿Te animas a descubrirlo este verano?
